Cómo aprender a hacer punto: punto del derecho y del revés

como aprender a hacer punto

No es la primera vez que os digo que me gusta hacer punto. Siempre me ha gustado, aunque no soy nada apañada, todo sea dicho (en el fondo me llevo mucho mejor con la máquina de coser que con las agujas de punto). Tengo la suerte de tener una abuela a la que adoro que vale millones y hace auténtica magia con las agujas, sean del tipo que sean; seguro que ya os lo he contado alguna vez: con ella pasábamos muchos fines de semana en una casa que tiene en el campo y, a menudo, para entretenernos (o para que no la volviéramos loca, que también podría ser: es curioso cómo cambia la perspectiva de las cosas una vez eres madre y te toca a ti lidiar “con las fieras”, jajaja) nos sentábamos junto a ella y nos enseñaba a hacer punto. Y digo “a menudo” porque éramos unas auténticas enanas y se nos olvidaba cómo se hacía de una vez a otra. Ella nos cogía los puntos y nosotras continuábamos para hacerles bufandas a nuestros muñecos.

Teníais que ver aquellas bufandas… auténticos triángulos que no había por dónde coger pero que le mostrábamos orgullosísimas una vez “terminadas”… y ella se echaba a reír, pero se pasaba luego horas tratando de enderezar aquello para que se lo pudiéramos poner a nuestros muñecos y no tiráramos la toalla. Y el caso es que, conmigo al menos, lo consiguió: siempre me gustó (aunque siga siendo un desastre con las medidas). ¡Anda que no se han reído mis amigos, y mi marido, viéndome tejer! Jajaja. Por suerte, hacer punto está hoy de moda, y no me extraña: relaja y es un vicio.

¿Recordáis el primer post de la serie sobre cómo aprender a hacer punto? Entonces vimos con Mar cómo coger los puntos; hoy vamos a ver cómo hacer los dos puntos básicos: el punto del derecho y el punto del revés. ¡Venga, que ya veréis qué fácil es! 

 

como hacer punto del derecho

Empezamos por el punto del derecho, que es el punto más básico, ¿os parece? La primera vuelta es sobre la que habéis cogido los puntos: esa parte es siempre igual, da igual que luego vayamos a empezar con punto del derecho, del revés, punto bobo o lo que sea. En esta imagen veis muy bien cómo coger las agujas y la lana: la mano izquierda es la que sujeta la labor (aguja A, para entendernos después), y la derecha es la que guía la otra aguja (B) mientras “teje” la labor y sujeta la lana (con el dedo meñique sujetas la lana y con el índice la guías para que vaya por donde tú quieras).

como hacer punto del derecho

En el gif se ve muy bien el proceso, pero os lo cuento por si acaso: hay que meter la aguja B por debajo del primer punto, pasar la lana por encima de la aguja B y volver a sacar la aguja. Fácil, ¿verdad? Ahora ya sólo queda repetir la operación hasta el final de la vuelta, ¡y listo! Damos la vuelta a las agujas de manera que la B pasa ahora a ser la aguja A, y volvemos a empezar. Y así hasta que lleguemos a las vueltas que consideremos que necesitamos o a las que ponga en el patrón que estemos siguiendo.

¿Qué? ¿Os veis con fuerzas para aprender a hacer el punto del revés? 

punto del derecho y punto del reves

Como veis en esta imagen, para hacer el punto del revés cogemos las agujas un poquillo distinto: la lana tiene que pasar por encima de la aguja B, y no por debajo.

como hacer punto del reves

Vamos con otro gif para verlo bien: la aguja B tiene que pasar por el punto, pero esta vez desde arriba y dejando siempre la lana por encima de la aguja B, de manera que luego puedas pasar bien la lana para rodearla como en la imagen. Tiras hacia atrás y sacas el punto por debajo de la aguja A. ¡Ya lo tenéis! Como antes, repetimos hasta el final de la vuelta, le damos la vuelta a las agujas… ¡y vuelta a empezar!

¿Un consejillo? Contad de vez en cuando los puntos que hay sobre la aguja una vez terminada la vuelta para comprobar que sigáis teniendo los mismos con los que empezasteis, pues si trabajáis con lanas gordas como las de este post es raro juntar dos puntos sin querer, pero si trabajáis con lana más fina os puede pasar, sobre todo con el punto al revés, y cuanto antes os deis cuenta, y lo solucionéis, ¡mejor!

Espero que os haya gustado, que no os haya parecido demasiado lío y que os animéis con el punto; con estos dos puntos básicos ya estáis listos para haceros uno de esos estupendos cuellos de lana gorda que tan bien vienen para el frío, ¡cuidado, que esto engancha! 😉

-María

* Esta serie de posts son fruto de la colaboración con We are Knitters. No son posts patrocinados ni retribuidos, sino una colaboración que hemos hecho con ellos porque nos encanta colaborar con emprendedores que innovan y trabajan duro para llegar lejos y porque somos muy fans de todo lo que hacen.

PD: La primera parte de cómo aprender a hacer punto y por si os da por enseñar a los niños y queréis saber cómo contar los mejores cuentos.

  1. Y tanto que engancha!! yo acabo de terminar mi primer cuello y ahora me he lanzado al crochet!! puro vicio…. y ganas de seguir aprendiendo más puntos!
    Muy bien explicado en el post!
    Bss y feliz semana!

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    • ¡Gracias, guapa! Y claro que sí: a seguir aprendiendo puntos que es lo divertido 😉
      ¡Muchos besos!

  2. patricia

    me encanta cuando veo a la gente hacer punto, pero yo nunca me he animado,. con estas notas, seguro que me animo. ¿Qué numero de agujas usas en las imágenes?

    Responder
    • ¡Anímate, Patricia, que es un vicio y es mucho más fácil de lo que parece! 😉 Las que hemos usado aquí son enormes, de 15mm, son las que se usan para las lanas esas gordísimas y gustosísimas con las que hacer puntadas enormes (y que cunden mucho más que las lanas finas, todo sea dicho, jeje): son geniales para empezar porque en dos sentadas tienes el cuello hecho 😉
      ¡Muchos besos!

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