15 cosas que no sabes de… Indara de El Sofá Amarillo

Indara El Sofa Amarillo

Sé que va a sonar a tópico. Pero quien conozca a Indara sabrá que lo que digo es real como la vida misma: es verla y quererla. 

Verla y quererla. Pienso en cómo describirla para comenzar esta sección y no se me ocurre otra forma de definir cómo es ella que diciendo que es verla y quererla. Cómo describir su sonrisa permanente… cómo contar que le importa un pimiento el que su pedazo de corazón no funcione tan bien como debiera y tener otras limitaciones de salud y dónde otros se hundirían ella se carga una mochila a la espalda con su eterna sonrisa para viajar y disfrutar de las maravillas del mundo (“Yo lo hago más despacio que otros -me contaba con su precioso acento gallego-, pero lo hago“)… cómo explicar que este último año se ha convertido en madre de familia numerosa porque ella no podía ir de uno en uno, no, tenían que ser tres en una demostración de amor y generosidad infinitas… Cómo contar cómo se recorre España de extremo a extremo organizando los saraos más bonitos del mundo entero con El Sofá Amarillo.

Cómo intentar que la conozcáis un poco mejor a través de este post… sería complicado, así que casi mejor dejo que sea ella quien nos cuente las 15 cosas que no sabíamos sobre ella:

// UNO //

A veces, cuando algo me gusta mucho, fantaseo con perder la memoria y volver a disfrutarlo de nuevo como la primera vez. Por ejemplo, con Harry Potter. Daría lo que fuera por olvidar los libros completamente y poder empezar a leerlos de nuevo desde cero.

// DOS //

A mi marido lo conocí en la facultad, fuimos compañeros de clase durante 5 años y nunca me había fijado en él. Hasta que uno de los últimos días de junio, en 5º de carrera, a punto de terminar y de irnos cada uno por su lado, salimos de marcha con nuestra pandilla. Quería saltar para hacer no sé qué monería y se cayó al suelo. Me dio un ataque de risa tan tremendo que me produjo una taquicardia horrible, no podía respirar. Se quedó conmigo, me sentó en un banco, intentó enseñarme a respirar con el estómago… y saltaron chispas. Lo que la taquicardia ha unido…

// TRES //

En todos los viajes encuentro mi home away from home. Llego a un sitio, siento el flechazo y sé que allí podría quedarme a vivir. Hasta el punto de que los siguientes días (y aún me dura cuando vuelvo a España) entro en páginas de inmobiliarias locales enloquecida de amor y totalmente convencida de que me voy a comprar una casa allí. Luang Prabang, en Laos, Antigua, en Guatemala o Panaji, en Goa, India. Ahora cada vez que viajo ya voy nerviosa pensando dónde estará mi nuevo sitio favorito del mundo y si esta vez también lo encontraré.